Año nuevo, vida diferente

Dr. Mauricio J. Rondanelli Reyes
Programa de Estudios Europeos – Universidad de Concepción.

El adagio popular señala “año nuevo, vida nueva”. Al parecer la pandemia del Covid-19 nos ha ido enseñando que más bien todo transmuta, cambia, se vuelve algo distinto, diferente. Seguramente hemos escuchado más de una vez en este último tiempo que el mundo no volverá a ser igual que el que conocimos hasta ahora y ciertamente, hay muchos elementos para ir asegurando lo anterior. Desde el punto de vista medioambiental, la visión europea al respecto es clara.

Dos importantes informes, Perspectiva mundial sobre la diversidad biológica 5 y el Informe Planeta Vivo 2020, nos hablan del dramático decrecimiento de la diversidad biológica a nivel mundial, producto del cambio climático, la contaminación, la sobrepoblación. Europa al respecto, se apronta a hacer su informe ambiental anual en donde mitigar este efecto de pérdida en biodiversidad a través de la protección, la conservación y la restauración de los espacios naturales, junto con asegurar un sistema alimentario sostenible podría reducir, con el tiempo, el riesgo de nuevas enfermedades zoonóticas (enfermedad traspasada de animal a ser humano), como el coronavirus y de paso, garantizar mayor bienestar a la población. Por otra parte, el Covid-19 ha causado en el mundo una profunda crisis en salud pública y en la economía, evidenciando de paso precariedad y falta de recursos en los servicios.

Así Europa, como otros Estados del planeta, ha tenido que implementar, en medio de la contingencia, planes de recuperación en ambos sectores y al alero siempre de un entorno cambiante, diferente a medida que vamos conociendo más sobre esta pandemia. El tema es cómo hacemos para salir de la actual crisis y no caer en otras a mediano plazo. Probablemente, sea construyendo una sociedad más justa y equitativa, instruida en lo ambiental y en la importancia de mitigar y adaptarse a estos tiempo diferentes que vive el planeta y por cierto, con una economía más verde, limpia y en gobernanza, porque resulta vital comprometer a la ciudadanía en la construcción de este cambio y resulta perentorio que los gobiernos así lo entiendan. El mundo cambió, de nosotros dependerá como humanidad que no sea un mundo malo, enfermo, devastado, sino tan solo diferente y esta diferencia puede ser sustancialmente mejor de lo que tenemos hoy.

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